miércoles, 12 de enero de 2011

Luchar por lo que vale la pena

Siento angustia y remordimiento por el tiempo que pasamos en nuestra vida, esperando a que ocurra aquello que tanto deseamos, a esas personas que visualizamos en nuestra mente pero que no conocemos de verdad, solo las visualizamos como queremos o nos gustaría que fueran, o esos sentimientos de amor, de cariño de complicidad a veces, que deseamos sentir y esperamos y esperamos y solo creemos que sentimos o sentiremos.


Desde luego no hay victoria sin lucha, pero hay que sentir que la causa merece la pena, porque si luchas desesperadamente por algo y cuando lo consigues, cuando ves el camino recorrido, las lagrimas derramadas… lo sufrido, lo perdido o simplemente lo dejado de hacer por la que era causa justa, ..si cuando lo consigues descubres que no era tu verdadera causa, no era lo que realmente creías, deseabas…. que voy a deciros ¡ que lastima de energía derrochada ¡


La verdad es que hay que tener claro ¡por lo que luchamos¡ tenemos que tener claro lo que queremos, lo que nos agrada, lo que nos da fuerza, tenemos que tener claro lo que necesitamos realmente en esta vida.


No son pocas mis batallas perdidas o equivocadas y cada vez conforme maduro y miro hacia atrás me doy cuenta por lo que vale la pena luchar de verdad y por lo que se llevo el tiempo y solo dejo un leve deseo de lo que debiera haber sido.


La verdad es que a nadie le pueden decir porque debe de luchar, solo uno debe de saberlo, solo uno debe de motivarse en esa batalla o batallas.


Solo se que cuando se lucha por algo que se quiere, que se desea con locura y la causa es la correcta, la satisfacción es plena, ya nada importa, solo esa causa, esa felicidad, esa energía que genera el alcanzar lo luchado, sea amor, sea trabajo, sea dar, sea enseñar…sea lo que uno crea justo. Pero y que pasa cuando la causa conseguida no es la que creíamos o no demuestra ser la aquella que tenia que hacernos tan felices, tan dichosos de vivir de compartir …de lo que se esperaba de ella.


Por eso no podemos luchar por un capricho, por una necesidad social, por el que dirán o por lo que yo creía.


Hay que luchar por lo que vale la pena, por lo que te compensa, por lo que agradece tu presencia, por lo que recíprocamente da lo que tu esperabas recibir y viceversa. Si dedicas tu vida a algo o alguien preocúpate de que lo merezca.


El tiempo no esta para perderlo ¡ hay que luchar por lo que vale la pena ¡ No lo dudéis.



Un abrazo